|
|
Galerías de fotosToda la temporada
|
El nuevo EstadioLa construcción del nuevo
|
Trofeo CarranzaLa información del
|
100x100 CádizEl Cádiz, un
|

Diez minutos disparando a un muro con un tirachinas. Ese tiempo fue el que tardó el cadismo en osar con obrar el milagro en un escenario donde la institución vivió los peores momentos que se recuerdan en el pasado más reciente. Y hay muchos, por desgracia, entre los que escoger. Diez minutos que sirvieron para soñar que 'meterse en la eliminatoria' era posible. Diez minutos que fueron fugaces en comparación con los 80 que le precedieron, eternos, infernales, vergonzosos, terribles...
Y eso que no salió mal el Cádiz. En solo dos minutos ya había, al menos, animado a los cadistas desplazados, uno de los principales objetivos marcados por el once de Jose. Un disparo de Óscar Pérez que salió alto fue el primer acercamiento amarillo con el que parecía que el Cádiz había venido a Valdebebas a competir, al menos. El once cadista seguía avivando esperanzas. Juanjo lo intentaba y la banda izquierda de Camille e Ikechi parecía animada. Eso sí, entre medias, el Castilla avisaba por mediación de Joselu evidenciando que a la más mínima imprudencia que cometiera el Cádiz, los blancos tendrían la sartén por el mango. Pero por lo que se vio, ese aviso no preocupó en demasia a los de Jose, que siguieron con la manta liada en la cabeza intentando lograr el primero. Esta vez, la última de verdad, fue Ferreiro quien metió un balón en la boca de gol que Baquero cabeceó fuera en un error decisivo.
Pero pasaron los diez minutos y llegó el desastre. El segundo en apenas una semana. Y pasó lo que suele pasar cuando se dejan tantos espacios con un ataque con una pegada brutal como la de Jesé, que aprovechó un regalo de Baquero para eludir a Aulestia y acercar un poquito más la Segunda al filial blanco.
Y quien le iba a decir que el gol del canario Jesé le iba a servir al Cádiz para tomarse el pulso y darse cuenta de lo revolucionado que estaba para una batalla a la que fue en plan kamikaze, lleno de orgulló, sí, pero también de imprudencias. Pero que el Cádiz tirase la toalla no significaría que el Castilla frenase sus aspiraciones. Crecidos los canteranos, y con un Di Stéfano a rebosar con Florentino Pérez y Mourinho incluidos, comenzaron a humillar al Cádiz. Para colmo de males, Morata engañaba al árbitro y se sacaba un penalti que fallaría Joselu.
El Cádiz andaba por el campo 'grogui' y a merced de unos niños que no entendían de camaradería ante una afición que le pedía más. Consciente de ello, Mosquera sorprendió a Aulestia con un soberano gol de libre directo para deleite de una hinchada que aprovechaba para burlarse de los cadistas que sufrían al sol en uno de los fondos. Al final, también acabarían riéndose de ellos mismos.
Jose aprovechó la sentencia para ir dando descanso a sus titulares más encendidos, como Yuste, que estuvo cerca de irse a la calle por un pique con un rival.
Los primeros minutos de la reanudación fueron aprovechados por el Cádiz para irse al ataque ante la relajación local. Cases volvió a tener una clara ocasión pero los centrales blancos le dieron caza en un lance que evidenció el poderío físico que los madridistas han impuesto en una eliminatoria muy desigual. Poco a poco, el Castilla bajó el ritmo ante el suspiro de los cadistas, que se llevaban las manos a la cabeza al prevenir una segunda catástrofe en apenas dos semanas. Solo fue un espejismo. La querencia era bárbara, los blancos no tenían ni que avisar para presentarse en la portería de Aulestia, que atajó seguro un cabezazo de Morata después de que el madrileño le ganara en el salto a Baquero y Murillo. No tardaría el Castilla en volver a marcar. Esta vez fue Joselu el que se sumaba a la fiesta tras batir a Aulestia con un disparo cruzado.
El tercero dejaba herido de muerte a un equipo que daba pena verlo remar contra el reloj. Una jugada de pizarra casi le dio el gol del honor al Cádiz, pero el disparo de Baquero no entró. Minutos mas tarde fue Dioni el que casi lo consigue pero su toque sutil se fue a la madera.
El carrusel de cambios de uno y otro equipo permitió al Cádiz tomar aire y hasta espabilar un poquito. De Coz llevaba la sonrisa a los cadistas desplazados tras marcar después de sorprender al filial blanco, que por entonces andaba colocando la barrera.
Como era previsible, el tanto cadista no gustó a los chavales, que volvieron a la carga. Esta vez fue Denis el que estuvo a punto de marcar pero se quedó sin ángulo tras escorarse demasiado para salvar la salida de Aulestia, que por enésima vez había visto como su defensa se había convertido en un convento. Sí lo volvería a conseguir Mosquera, que le robó un balón a Juanse y volvió a sorprender al portero vasco que estaba adelantado.
No acabaría el calvario amarillo ahí. La recta final, entre el gol de Morata que le ponía la guinda al desastre gaditano, traería consigo un funeral en mitad de una fiesta, la del ascenso de un equipo que desde el primer momento que apareció en el nombre de una bolita que salió de un bombo de Las Rozas comenzó a comerse al Cádiz.
|
1 - 2 |
|
| Cádiz | Finalizado | Almería B |
¿Te gusta el diseño de la nueva equipación del Cádiz? Vota y elige la camiseta más fea
![]()
|
© LVCD S.L.U.
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. |